Valeria se encontraba trabajando en su propio salón de belleza, un espacio que ella misma construyó con esfuerzo y dedicación. Ese día, un repartidor entró al local con el pretexto de entregarle un regalo costoso. Cuando Valeria se acercó para recibirlo, el hombre le disparó a quemarropa. El ataque fue directo, premeditado y devastador. Desde ese momento comenzó un dolor que ninguna familia debería vivir nunca.
Valeria Márquez
que su nombre no se apague jamás
Este espacio existe para honrar a Valeria, exigir verdad y acompañar a todas las personas que se niegan a aceptar el olvido como respuesta. No buscamos morbo: buscamos claridad, respeto y justicia.
Por qué estamos aquí
Texto oficial del movimiento para mantener viva la memoria de Valeria y exigir un proceso justo, transparente y respetuoso.
Justicia para Valeria Márquez
Valeria Márquez no es una cifra, no es un expediente y no es un caso más. Valeria era una joven llena de vida, sueños y luz. Su historia quedó marcada por hechos que jamás debieron ocurrir, por decisiones injustas y por un silencio institucional que duele y que exige ser roto.
Hoy levantamos su nombre con respeto, con amor y con absoluta determinación. Lo hacemos por ella y lo hacemos por todas las mujeres que han sido ignoradas, desprotegidas, desacreditadas o silenciadas cuando más necesitaban justicia.
Valeria merece verdad. Valeria merece justicia. Valeria merece memoria. Este espacio nace para que su historia no sea olvidada, para evitar que la injusticia se normalice y para recordar que cada voz importa.
Nuestra petición es sencilla y profundamente humana: que el caso de Valeria Márquez sea revisado con rigor, imparcialidad y respeto; que las autoridades actúen con la diligencia que merece toda víctima, y que se reconozca el derecho de su familia y de la sociedad a conocer la verdad.
Este sitio también es un refugio simbólico: un altar virtual donde su nombre sigue vivo, donde la comunidad puede dejar flores, velas, palabras de cariño y mensajes de solidaridad. Aquí, Valeria no está sola. Aquí, su luz permanece encendida.
Gracias a cada persona que se une, comparte, firma, pregunta y se moviliza. Gracias a quienes creen que la justicia no se archiva, no caduca y no se olvida.
Que su nombre no se apague jamás.
Lo que nunca debió pasar
Fechas clave para comprender el contexto. Puedes ajustar los textos y las fechas más adelante con la información que desees hacer pública.
Pese a lo grave y claro del ataque, las autoridades no actuaron con la rapidez que un asesinato exige. Las diligencias se demoraron, las comunicaciones fueron escasas y la sensación para quienes la quieren fue que la justicia avanzaba demasiado lento para un caso tan evidente. Esta falta de urgencia abrió heridas adicionales y generó una profunda sensación de abandono institucional.
A lo largo del proceso, las respuestas a solicitudes de información, aclaraciones y avance del caso fueron ambiguas, incompletas o tardías. Nunca se ofreció la claridad ni la transparencia que este crimen merece. Se emitieron comunicaciones formales, pero ninguna aportó soluciones reales ni avances significativos. La frustración de la comunidad creció, y la confianza en la justicia se debilitó aún más.
Ante el silencio y la lentitud institucional, un grupo de personas —amigos, conocidos y ciudadanos sensibles al caso— comenzó a analizar videos, compartir información y realizar transmisiones en TikTok para mantener viva la memoria de Valeria y exigir justicia. Estos espacios se convirtieron en foros de apoyo, reflexión y denuncia, con un objetivo claro: que la historia de Valeria no se pierda y que la verdad salga a la luz.
A día de hoy, el caso sigue estancado. No se han anunciado avances relevantes, no hay responsables en prisión y no se ha ofrecido una explicación clara sobre las fallas en el proceso. La herida continúa abierta, el dolor permanece y la justicia sigue pendiente.
La comunidad exige que el caso no caiga en el olvido, que se revisen todas las pruebas con imparcialidad y que se identifique, juzgue y encarcele a los responsables materiales e intelectuales. Se pide que se actúe con la seriedad y la rapidez que este crimen merece, y que el nombre de Valeria sea respetado y nunca más apagado. Seguimos aquí por ella, por su familia y por todas las mujeres que merecen vivir sin miedo. Justicia para Valeria Márquez, ahora y siempre.
Encender una vela por Valeria
Deja tu nombre, un mensaje y enciende una vela virtual. Se guardará en este dispositivo y, además, en el archivo de dedicatorias del proyecto.
Velas encendidas
Cada vela representa una persona que se niega a olvidar.
Deja tu mensaje
Al enviar, encenderás una vela virtual en este dispositivo y tu dedicatoria se añadirá al archivo de memoria de Valeria.Dedicatorias de la comunidad
Porque Valeria no es la única
Este espacio también quiere ayudar a otras personas que viven violencia o acoso, especialmente en el ámbito digital.
Recursos y orientación
- Guías básicas para denunciar acoso digital y guardar evidencias.
- Contactos de organizaciones que acompañan a víctimas de violencia.
- Información sobre derechos de las víctimas y sus familias.
- Enlaces oficiales a instituciones de atención y apoyo.
Aquí puedes añadir teléfonos, webs y PDFs concretos según el país y la ciudad.
Apoya con tu nombre
Si quieres mostrar tu apoyo, deja tu nombre y país/ciudad. Esta lista no es una petición legal, pero sirve como respaldo simbólico para la familia y para demostrar que Valeria no está sola.
Los nombres se guardan solo en este navegador (localStorage). Más adelante se puede conectar con una base de datos real o una campaña en Change.org.
Encuentros privados por Valeria
Espacio de reunión íntimo para hablar del caso de Valeria, compartir información con respeto y acompañarnos sin morbo, lejos del ruido público de las redes.
Cuando haya un directo programado, podrás unirte desde aquí. Solo necesitas auriculares, conexión a internet y escribir un nombre para entrar.
Si tienes problemas para ver la sala, también puedes abrirla en una pestaña nueva: abrir reunión en nueva pestaña .
Recomendación: entra unos minutos antes para comprobar audio y cámara. Mantén siempre el respeto: es un espacio seguro en memoria de Valeria.